Las manecillas del reloj doblado están en marcha.
¿Quién tiene las llaves del tiempo?
Los dos pasos del relojero se escuchan constantes.
¿Adónde se fue el silencio?
En la belleza de un segundo,
perdí tu perspectiva.
En la urna de un pacto,
permanecí cautiva.
¿Cómo enseñarte el idioma de los dioses?
Susurras al hablar
Parpadeas al mirar
Ondeas al andar
Y yo,
te observo pensativa,
siempre,
desde el mar.
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