lunes, 26 de octubre de 2009

MEDIOCRE





Siguiente prueba. Puedes escuchar a los tobillos parlantes en :








http://www.youtube.com/watch?v=mn8J8rPk90E



SE BUSCA



Nuevo reto para el CD que quiero grabar: casting.




Se busca pianista o grupo de jazz para hacer resurgir este estilo...(¿te animas Alby ;-))) ).....MMMMMMMMmmmmmmmm YO pongo la voz..jeje...

Veeeengaaa...animenseeeeee....


http://www.youtube.com/watch?v=GEQpipS_qfc





jueves, 22 de octubre de 2009

TUKITIN

Ver video

http://www.youtube.com/watch?v=Hm1c8U2ORBk







RATATA



TATA



TUKITIN



RATATA



TATA



TU



KI



TIN








PATAPA PAPANPAPA PA




PATAPI PATENPATEN TI


TRIKATUM


REKETE


RATATA


TATA...


jueves, 15 de octubre de 2009

Yo o No Yo...La samurai que corta el ego...





MMMMMMmmmm....




Las mujeres egoistas somos las samurais que cortamos el ego....










...ahora, amigo lector, creo prudente y oportuno hablarle del autor de este libro, “Iaido, el Arte de Cortar el Ego“del maestro Michel Coquet, aun a sabiendas de su rechazo a toda notoriedad, a toda exaltación del yo mismo; su necesidad vehemente de no ser nada, de caminar por este mundo sin dejar huella, como un anciano taoísta. Ser como una vara de incienso que se va consumiendo lentamente, agotándose mientras perfuma el mundo que la rodea, hasta quedar simplemente un aroma santo de generosidad, idealismoe incitación a la búsqueda.


Creí escuchar el cabalgar de los héroes de las epopeyas épicas de la India, del Mahabaratha o del Baghabad-Guita; rememoré y reviví en mi dolorido cuerpo, los hechos de armas de los clásicos griegos, las gestas de los caballeros del Rey Arturo o de los idealizados samuráis.
Para Coquet sensei, los cerezos y el sable, la compasión y la práctica marcial, la meditación y el arte de la espada, han de caminar imperativamente juntos, convivir intrínsecamente unidos, coexistir en la inmediatez del eterno presente. El sable debe esgrimirse desde el corazón.
De otro modo, la práctica marcial se convierte en un veneno que amarga el corazón y enturbia la mente, con todos sus desastrosos y fatídicos resultados, con todas las lamentables, negativas y con frecuencia mórbidas consecuencias físicas y psíquicas, a corto o largo plazo, para el practicante inexperto o prisionero de su propio ego. El ardiente filo de la espada ha de descender, poderosamente vertical primeramente sobre el propio yo-mismo —el gran usurpador— nuestro único y real adversario, del cual los enemigos externos no son sino símbolos, espejismos, proyecciones y reflejos. La práctica marcial se alía así a los más nobles sentimientos. El corazón se une a la mente. El desequilibrio entre estas dos grandes energías,estas titánicas fuerzas, destruye el Universo. Así, el ken, la espada, se convierte en un instrumento privilegiado en la lucha por el avance del alma y la transformación de la conciencia.





miércoles, 14 de octubre de 2009