sábado, 28 de mayo de 2011

DOMINANDO LA ESPIRAL

Después de varias estaciÖnes y lunas explorando el SIlencio como Ünico espacio natural, un buen día, atravesé una PuertA Kafkiana. En ese momento, comencé a tocar la Realidad con las manos del sÖnido.



El sÖnido era algo fascinante. El sÖnido nacía de las gargantas de las PERSÖNAS (como el aliento) y, a veces, hacía que la sangre retumbase en las cabezas de quienes lo escuchaban. A partir de ahí, me dediqué a tener además de mis ÖjÖs, mis Örejitas bien alertas.

Y de repente, un buen día alguien se sentó a mi lado. Esta vez no era un DrÜida. Era una PERSÖNA aparentemente normal, aunque se notaba que también se había hecho amigo del SIlencio, así que me dediqué a Öbservarlo de reÖjÖ y esperé a que dijese la primera palabra. Y la dijo.

Entonces, mientras el sÖnido comenzaba a llenar los espacios comunes del día, el SIlencio a veces hacía que se encontrasen nuestros ÖjÖs. Eran unos ÖjÖs extraordinariamente bellos, límpios e intensos. A veces tímidos. A menudo, sÖbrecogedores. Siempre, buscadÖres.



Y pensé, bueno, bueno...habrá que mostrar a esos ÖjÖs un buen manual de premisas indemostradas, porque algo me decía que aquellos dÖs sÖletes andaban un poco confundidos...en lo cÖncretÖ de las neblinas humanas que empañan, a menudo, nuestra percepción de las cosas y de las figuras geométricas.

Y comenzó a hacer calÖr hasta debajo de los árbÖles...


Mientras, en el fondo del mar, comenzó a llÖver y se escucharon los truenÖs de una tormenta...


Muy despacio, esa PERSÖNA comenzó a divisar una especie de tÖrbellinÖ ante sus ÖjÖs. Creo que se sorprendió tanto como yÖ y por eso, en SIlencio, escribió que estaba viendo una ESPIRAL. Lo ciertÖ es que, yo también estaba viendo una y me quedé MUY impresionada, ya que nunca pensé que alguien podría verlas con sus ÖjÖs como yÖ.



Al día siguiente, la curiosidad no paraba de tirarme de la falda. Sin casi darme ni cuenta, cogí el sÖnido y le formulé la siguiente cuestión:
-¿De qué cÖlÖr es esa ESPIRAL?
Se quedó mirándome sorprendido y le dije:
-Ah, bueno, no me lo digas ahora...mejor piénsalo bien...

Seguidamente, con unos patines de nubes algodonosas que guardaba en mi cajón, me fuí volando de allí para aterrizar en una clase de "cómo aprender a organizar  Ideas".

La verdad es que la clase me vino muy bien, aunque el aire acondicionado estaba a tope...lo cual no propició en absoluto que nos quitásemos la ropa... ;-)))

Y cuando volví y le pregunté, de su boca salió un sÖnidÖ decidido y cÖncretÖ:
-Creo que la ESPIRAL es de cÖlÖr VERDE...bueno, verde-turquesa...como el mar en verano a las 14:30h de la tarde...



En ese mÖmentÖ yÖ sentí como se me nublaban los ÖjÖs y un gran escalofrío removió el Megaepicentro del volcán marino que permanecía tranquilamente dormido. Empezó a brÖtar el magma ardiente del fondo marino y un enorme chÖrro me propulsó hasta el espacio sideral. Extasiada, me di una vuelta por el MultiversÖ del UniversÖ y regresé.

Ver vídeo (siempre me ha encantado esta canción...)


-¿Satisfecha?_dijÖ el sÖnidÖ que salía de su bÖca.
-Uff...¿satisfecha?-dije...
-Bueno que si te gusta.
-(¿que si me gusta?...¡¡¿QUE SI ME GUSTA?!!!...¿¿¿ a quién no le gustaría eso???)...Estooo...SI, SI, me gusta...aunque de ahí a estar satisfecha...todavía no.

En fin. MATRICULA DE HÖnÖR en teoría de interpretación del POEMARIO-MANUAL marino...

De lo que no se habló es de la ESPIRAL que ví yo y con la que llevo conviviendo también desde hace tiempo. Creía que la tenía dominada, pero, ya se sabe...son tremendas. En cuanto descuidas un poco la fuerza equilibradora, va y te domina.

Si una ESPIRAL te domina estás perdido y te sientes como enfermo. Empiezas a notar TODOS estos síntomas, nada más alejados de lo abstracto:

-Intenso deseo de intimidad y unión física con el Individuo (tocarlo, abrazarlo, relaciones sexuales…)
-Intenso deseo de reciprocidad (que el Individuo también se enamore del sujeto).
-Intenso temor al rechazo
-Pensamientos frecuentes e incontrolados del individu que interfiriendo en la actividad normal del sujeto puro.
-Pérdida de concentración.
-Fuerte activación fisiológica (nerviosismo, aceleración cardíaca, etc.) ante la presencia (real o imaginaria) del individuo.
-Hipersensibilidad ante los deseos y necesidades del otro.
-Atención centrada en el individuo.
-Idealización del Individuo, percibiéndo sólo características positivas, a juicio del sujeto.

 Aparte de eso, el MER se pone revuelto y entonces, he de luchar con infinidad de olas, remolinos, cataratas de agua salada brotando de los ÖjÖs... Pero bueno, la mar, siempre es la mar, así que, la verdad es que no sé muy bien cómo, pero siempre encuentro la forma de dominar la ESPIRAL. Y eso sólo se consigue, siendo EL/ LA PUTO/A AMO/A DE LA FUERZA...mental, evidentemente.





¿CÓMO SE DOMINA LA ESPIRAL?

Primero, hay que desahogarse. Se llora, se canta, se sale al balcón, se toma uno un BAÑO....Bueno, lo que haga falta para tranquilizar la marea. NO es recomendable desahogarse con PERSÖNAS que estén lidiando con otra ESPIRAL.

Segundo, nos centramos. Hay que ser métodico y evaluar la situación. Se pone uno los ÖjÖs recién sacados del congelador de magmas y analiza.

Tercero, sigue los pasos de resolución del problema. Recomiendo una buena revisión bibliográfica. En primer lugar, tirando de la memoria, seleccionando por intuición aquello que "parece que" puede ayudar. A mi me ha venido a la mente un libro: El arte de amar.
Es un libro escrito por el sociólogo, psicólogo, y filósofo alemán Erich Fromm. El libro fue publicado por primera vez en español en el año 1959. El libro trata sobre el pensamiento sociológico y psicológico del amor desde la perspectiva de Fromm. Fromm postula que el amor puede ser producto de un estudio teórico puesto que es un arte, "así como es un arte el vivir" y, para el dominio de cualquier arte es imperiosamente necesario que se llegue a un dominio profundo, tanto de la teoría como de la práctica.

PUES A DOMINAR EL ARTE EN PROFUNDIDAD

Cuarto, comprendemos la solución: DE LO ABSTRACTO A LO CONCRETO Y NO AL REVÉS.
La ESPIRAL es sólo la percepción de algo que deseamos, pero sólo es una FASE, no es el objetivo FINAL. Si el objetivo final es el AmÖr de verdad, hay que ser fuerte y dominar a la ESPIRAL. Mucha gente se pierde en el remolino porque se OLVIDA del verdadero objetivo. Con ello, no quiero decir que las ESPIRALES no sean bellas y se deban disfrutar. Es más: HAY QUE APROVECHARSE de ellas. Si se manejan bien, son un camino estupendo para llegar a hacer que la FelicidAd y el AmÖr vayan de la mano. Por el contrario, si no se controlan, son tremendamente destructivas.

¿CÓMO APROVECHARSE DE ELLAS? Muy fácil. Pasando de la teoría a la práctica. Se cogen todos los sentidos que se tengan y se pone uno muy centrado a comprobar que lo que percibe como ESPIRAL desde él mismo, lo SIENTE cuando hace las prácticas con la otra PERSÖNA. Ahí se trabaja muy en concreto, haciendo ensayos experimentales :-))). Para hacer las prácticas, hay que sacar con buena nota la teoría, porque si no, luego la podemos liar parda en el laboratorio.


Nadie dijo que fuese fácil el camino. Además, cuando uno decide recorrerlo, debe estar muy convencido o, al menos, caminar desde el convencimiento. Es como una peregrinación, un viaje compartido y el camino lo deben recorrer los dÖs. JuntÖs. Y libremente. Esto es aparte de la ciencia y de la ley.


Pues nada, doy por abierta la matrícula de inscripción de las prácticas a aquellos alumnos que hayan aprobado la teoria. Prioridad absoluta a la matricula de honor ;-).

Ale, me voy a preparar los ensayos de laboratorio....¿Triangulamos?




BesÖs








BAÑO

domingo, 22 de mayo de 2011

MERRRRR RRRRRRRRrrrevolution. PARTE 1

Recupero un escrito que "casualmente" publiqué en mi antiguo blog el 22 de mayo de 2009.
Curiosas casualidades....presintiendo revoluciones...
http://mvilla-mer.blogspot.com/search/label/ESCRITOS



LA BÚSQUEDA
No sé si sé quién sÖy. Llevo tiempo perdida y supongo que llevo tiempo tan solo sobreviviendo.

Tuve una infancia muy feliz, lo cual hace que la recuerde con mucho cariño. Me sentía muy bien en esa época, pequeñita, con mucha imaginación, con ganas de descubrir el mundo.

Leía. Siempre leía cosas de todo tipo, pero cuando fui creciendo, imagino que de repente, un buen día, me tropecé con algo que me impactó mucho. Leía sobre una cosa que después descubrí que la gente llamaba AmÖr.

Era bonito, muy bonito. Imagino que me enamoré del AmÖr en toda su extensión. Imagino que leí cosas agradables sobre él. Las chicas eran princesas, y los chicos príncipes y, entre ellos, ocurrían cosas que, así descritas, parecían maravillosas. Imagino que, entonces, fue cuando decidí que yo quería ser una princesa de un cuento de esos, pero claro, no una princesa cualquiera: sería una princesa especial.

Una princesa encantadora que, a lo mejor no era la más bonita, pero bueno, todas las princesas eran rubitas, con los ojos azules, de tez pálida… y yÖ me miraba al espejo y decía…pues va a ser que yo tengo todo eso, así que, a ver si va a ser verdad que yo soy una de ellas. Además, yo era alegre, algo tímida, curiosa, cantarina y bailarina…y todos me decían que era una nena especial. YÖ, miraba a mi alrededor y pensaba…”nÖ sé. Hay mucha gente en el mundÖ e imaginÖ que habrán también muchas Ötras princesas…por qué habría yÖ de ser tan especial?”…

Entonces fue cuando empecé a mirar a los demás a través de los ojos de mi cÖrazÖn. Se abrieron y, tras restregármelos un poquito para enfocar, comencé a ver a la gente de forma distinta.

Cuando empecé a hacer eso, comprendí por qué yo veía especial a mucha gente y por qué mucha gente me veía especial a mí. Era por mis ÖjÖs. Resulta que cuando miras con el corazón, se te ponen los ojos preciosos y comienzas a hacer y decir cosas que, aunque parecen tonterías, a veces son ingeniosas, pero, sobretodo, son sinceras. Y parece ser que eso gusta. Y parece ser que por eso yÖ, gustaba a casi todo el mundo.

Así que, dije…”vale niña, sigue haciendo eso porque, además de que te gusta a ti, le gusta mucho a los demás”. Igual pensé que eso era lo que hacía sentir una cosa que me intrigaba mucho. Se describía con una palabra que sonaba muy, muy bonita que, vista con los ÖjÖs, sonaba así: FEliciDAd.


Y había muchas, muchas canciones donde la utilizaban. Y cuando la gente las escuchaba, parecía que, de repente, todos los ÖjÖs se encendían con una luz muy bella.


Total, que fui creciendo y, aunque no es que viviese en un palacio ni que mis padres fuesen los reyes perfectos, seguí creciendo un poquito.


De repente, un día comencé a sentir cosas algo distintas a las que había sentido hasta entonces. Notaba algo así como que a veces, me faltaba el aire. Entonces, yÖ me preocupé porque pensé que estaba enferma. Y lo estuve, pero eso no tenía nada que ver con esa sensación. Aquello era algo físico. Hasta entonces, creo que yo era una princesa con un cuerpo que sÖlÖ sabía bailar al compás de los cuentos de hadas. Literalmente.


Eso físico era algo extrañÖ y me pasaba cuando leía cosas acerca de los caballeros y príncipes. YÖ creía que sabía lo que hacían los príncipes: ir a caballo, aprender a manejar la espada, defender a los desvalidos, estudiar mucho para poder convertirse en reyes y gobernar de forma responsable el reino, etc. Parecía algo muy interesante.


Por supuesto, también sabía lo que debían hacer las princesas: estar siempre muy bellas y dÖminar todas las artes. El cantÖ y el baile para amenizar las fiestas de palacio. La escritura, para poder ayudar a los reyes y a los padres de los reyes para gestionar sus asuntos. La cocina, para poder alimentar a sus hermanos y así misma mientras los reyes estaban trabajando. La costura, para poder bordar telas y así hacer bonitas todas las indumentarias…(aunque nunca llegó a hacer trajes enteros como novelas, porque para eso hacía falta técnica y eso parecía aburrido, con tapas duras y tal…)


Y una noche llena de estrellas lÖ sintiÖ. Mientras leía algo acerca de un príncipe que se había encontrado con una princesa, algo sintiÖ. Era algo nuevo. Era como cuando pones una Ölla con agua a hervir, a fuego lento, o cuando el cielo se va nublando en una mañana gris, para dar paso, lentamente, muy lentamente, a una tarde lluviosa y a una nÖche de temporal.

Ella no sabía qué era aquello, pero leía que, cuando el príncipe miraba a las princesas, ellas sentían mucho calÖr y que se les salía el alientÖ por la boca. Entonces, ellos recogían ese alientÖ con sus manos, y empezaban a hacer algo así como la magia del AmÖr. Cuando tenían el alientÖ de las princesas en una mano, con otra iban dando vueltas al aire hasta formar un remolino. Ya más mayor, se enteró de que eso es lo que se llama una espiral celta. Y, ni todas las mujeres son princesas, ni todos los hombres son príncipes, ni todas las manos son capaces de hacer esa mAgÏA. Pero sé que en Galicia dominan ese arte. (Es que lo han visto mis ÖjÖs).

Pues nada.


Que después de sentir eso, ella se quedó con los ÖjÖs muy abiertos por si, algún día, resulta que veía una espiral celta de esas tan mágicas. Estaba muy intrigada.

Pero el tiempo pasaba y, ella, no hacía más que quedarse sentadita allí, mirando el relÖj y viendo pasar y saludando a todo tipo de personas (algunas estaban como un tren, todo hay que decirlo): personas REALESdelarealeza como otros príncipes y princesas, personas VIRTUALES como las de los cuentos de hadas, personas ALTAS, personas BAJAS, personas GAYS, personas LESBIANAS, personas PEQUEÑAS, personas GRANDES, personas FAMOSAS, personas ANÓNIMAS…personas, al fin y al cabo, PERSÖNAS.

Y, de repente, todo sucedió muy rápido.


Resulta que, la princesa estaba muy quieta y entretenida en un momento místico y trascendental, mirándose la costura de la falda porque se le había rÖtÖ y se le salía un hilÖ.

Vaya toalla.

Se quedó pensando un ratito y se le acercó un inter+Rogante druida, vestido con una capa de fina dÛda templaria. El inter+Rogante se puso frente a ella y le susurró una melodía que era como hojas mecidas por el viento que decía: “Nenita linda, o bien dejas que la falda se te quede desigualada (cosa bastante impropia en una princesa coqueta como ella de sus intimidades), o bien, sólo te queda una opción: tirar del HilÖ para que tu interior y tu exterior luzcan armónicos y equilibrados y nunca se te cierren los ÖjÖs.


Cuando escuchó esa voz, se pegó un susto de muErte. Tanto, que el relÖj, que era algo viejo, de arena bañada por el Mediterráneo, se cayó y se rompió en mil novecientos ochenta y ÖchÖ pedacitos. Se quedó mirándÖlÖ y decidió hacer algo. Tenía que Elegir su destino. El inter-Rogante, con un candil en la mano que parecía una FÜente de lÜz, se desvaneció en un bosque mágico que había tras una bonita REJA, muy, muy suavemente.


¿Y sabéis qué es lo que decidió?. Pues si, claro. Puso su arena en un costal y llevó los pedacitos de cristal del relÖj a un contenedor de vidrio para que alguien los reciclase.

Llevaba puesto el mismo vestido de princesa que le regalaron en su comunión. Tan blanquito que era entonces, estaba ya algo deteriorado. Eso le daba un aspecto algo apagado a su presencia aunque ella, seguía teniendo los mismos ÖjÖs que entonces. Así que se dijo a sí misma: “Chica, ya es hora de que te dejes de pitos y flautas. Aprovecha que es primavera en el Corte Inglés y escucha las gaitas modernas de la mujer liberada de hoy en día”.


Entonces, comenzó a tirar de aquel hilÖ y de repente, se vió en un espejo, medio vestida de hippy, con un pie descalzo (que olía un poco a queso divino de tetilla gallego) y escuchando un CD de Amaral.

Chic@s, había llegado la hora de ir a por la espiral celta para ver si bajo el disfraz de aquella Penélope había el suficiente valor, como para hacer que AmÖr y FEliciDAd, se conociesen al fin, se frecuentasen y, ¿por qué no?, si llegaban a gustarse a lo mejor, se acostaban juntos en una noche de vino y rosas.


Había llegado la hora de la RRRRRRRRRRRRevÖluciÖn y de la liberación sexual de la mujer, que, al fin y al cabo, hoy en día y gracias a la evolución, por fin también es una PERSONA.

Continuará...

Spanish Revolution

Ya estamos aqui...iii...
Nos ha costado un poquito, pero las generaciones gestadas a partir de los 70 tenemos mucho que decir,

A
H
O
R
A,


YA.