viernes, 25 de junio de 2010

MENSAJE DEL MER

Dedicado a mis amigos.

Hacía casi 15 años que no hablábamos, ni nos habíamos vuelto a ver. De repente, sonó mi móvil.
-¿eres Merche?
-Si, pero yo no sé quién eres...
(gritos y risas...)...soy tu amiga Yoli!!. Te llamo porque anoche soñé contigo...y no he parado desde esta mañana hasta que he conseguido recordar el teléfono de casa de tus padres y así, te he localizado...

Impresionante...¿a que sí?
Así, hace una semana, me reencontré con mi amiga de la infancia y adolescencia...con ella y con sus mellizos...porque también fué mamá por partida doble. ("casualidad")

Conclusión: el que da...siempre recibe...

Un fuerte abrazo para siempre y estos vídeos.






martes, 1 de junio de 2010

SILENCIO...VEO, VEO...

Bien, hoy entramos por la vista para ejercitar la percepción y la atención.

Pasen y vean... 

(Respirad y atentos)




Vídeo de un secreto...


Vídeo de viva-ldi &art


Vídeo de "El sueño del caracol"





HABLAR oportunamente, es acierto



HABLAR frente al enemigo, es civismo.



HABLAR ante una injusticia, es valentía.



HABLAR para rectificar, es un deber.



HABLAR para defender, es compasión.



HABLAR ante un dolor, es consolar.



El silencio hay que saborearlo, sentirlo. Abrirse al silencio es abrirse al potencial total, incondicional

HABLAR para ayudar a otros, es caridad.



HABLAR con sinceridad, es rectitud.



HABLAR de sí mismo, es vanidad.



HABLAR restituyendo la fama, es honradez.



HABLAR aclarando chismes, es estupidez.



HABLAR disipando falsos, es de conciencia.



HABLAR de defectos, es lastimar.



HABLAR debiendo callar, es necedad.



HABLAR por hablar, es tontería.



HABLAR de Dios, significa mucho amor.





CALLAR cuando acusan, es heroísmo.



CALLAR cuando insultan, es amor.



CALLAR las propias penas, es sacrificio.



CALLAR de sí mismo, es humildad.



CALLAR miserias humanas, es caridad.



CALLAR a tiempo, es prudencia.



CALLAR en el dolor, es penitencia.



CALLAR palabras inútiles, es virtud.



CALLAR cuando hieren, es santidad.



CALLAR para defender, es nobleza.



CALLAR defectos ajenos, es benevolencia.



CALLAR debiendo hablar, es cobardía.





Debemos aprender primero a CALLAR para poder HABLAR luego, pero siempre con acierto y tino, porque si HABLAR es plata, CALLAR es oro.



En conclusión, las mejores decisiones de nuestra vida se toman cuando hemos reflexionado en silencio, cuando hemos callado nuestra ligereza por la prisa que nos agobia. ¡Piénselo! Pierda el miedo a estar en silencio.